¿Por qué
ahora no?
11-09-2017
Ayer comencé a retornar al camino, pero, ahora sin
planificar como ha de ser este nuevo retorno ya que, no es el primero. No
quiero como hice en otras ocasiones marcarme metas o rumbos, que al final me
condujeron a mantener o engordar el ego. Deseo dejar mi libertad de elección en
manos de la Providencia e ir haciendo lo que ella me vaya pidiendo, porque, no
he de ser yo quien marque el rumbo de mis pasos, he de dejarme conducir sean
cuales sean las situaciones que las circunstancias me marquen.
He de tomar conciencia de que el Espíritu silencioso
que todo abarca e inunda, está pacientemente esperando en mi interior, en
nuestro interior, hasta que se produzca en nuestro interior el silencio
necesario para que, Él se pueda manifestar una vez que mi voz, nuestras voces
se haya sumergido en el mutismo, esta es la clave para encontrarnos “cara a
cara” con el Dios Uno, múltiple o Trinitario y personal. Una vez alcanzado este
punto, ya no soy yo, todos mis actos darán testimonio de Él a través de esta
comunión.
Estoy empezando a tomar seriamente en mi conciencia
que el verdadero templo y centro espiritual está en nuestro interior, es decir:
como dice san Pablo,” Dios mora en vosotros, más, .... sois templos vivos del Espíritu
Santo …”, es decir, basta de buscar aquí o allí, en este o en aquel lugar como
si para vernos “cara a cara” con Dios hubiese que desplazarse a algún lugar
determinado, en últimas estancias, en esos lugares solo podremos encontrar
recuerdos como a las otras personas que al igual que yo, van buscando algo; en
mi caso, solo encontré consuelos pasajeros que se desvanecían con el tiempo,
son recuerdos de pasadas vivencias que ya solo son espejismos.
Ahora solo queda
dejarse llevar para que la Luz aflore a través de todos y de cada uno de mis
poros, vaciándome hasta de lo que aún me queda de mí, porque, quiero y deseo
que el Espíritu Santo manifieste al Hijo de Dios a través de mis actos. Esto
será posible en la medida que yo sea capaz de conseguir la vacuidad total de mi
ego. Está más que descartado el éxito, aunque mi predisposición sea total, si
no consigo recabar la ayuda divina, serán vanos todos mis esfuerzos, pero, creo
y confió que Dios está en mí y yo en Él y que siempre me protege y ayuda. ¿Por
qué ahora no? Creo y confió en mi Dios.
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