martes, 12 de septiembre de 2017

¿POR QUÉ AHORA NO?


¿Por qué ahora no?
11-09-2017

Ayer comencé a retornar al camino, pero, ahora sin planificar como ha de ser este nuevo retorno ya que, no es el primero. No quiero como hice en otras ocasiones marcarme metas o rumbos, que al final me condujeron a mantener o engordar el ego. Deseo dejar mi libertad de elección en manos de la Providencia e ir haciendo lo que ella me vaya pidiendo, porque, no he de ser yo quien marque el rumbo de mis pasos, he de dejarme conducir sean cuales sean las situaciones que las circunstancias me marquen.

He de tomar conciencia de que el Espíritu silencioso que todo abarca e inunda, está pacientemente esperando en mi interior, en nuestro interior, hasta que se produzca en nuestro interior el silencio necesario para que, Él se pueda manifestar una vez que mi voz, nuestras voces se haya sumergido en el mutismo, esta es la clave para encontrarnos “cara a cara” con el Dios Uno, múltiple o Trinitario y personal. Una vez alcanzado este punto, ya no soy yo, todos mis actos darán testimonio de Él a través de esta comunión.

Estoy empezando a tomar seriamente en mi conciencia que el verdadero templo y centro espiritual está en nuestro interior, es decir: como dice san Pablo,” Dios mora en vosotros, más, .... sois templos vivos del Espíritu Santo …”, es decir, basta de buscar aquí o allí, en este o en aquel lugar como si para vernos “cara a cara” con Dios hubiese que desplazarse a algún lugar determinado, en últimas estancias, en esos lugares solo podremos encontrar recuerdos como a las otras personas que al igual que yo, van buscando algo; en mi caso, solo encontré consuelos pasajeros que se desvanecían con el tiempo, son recuerdos de pasadas vivencias que ya solo son espejismos.


 Ahora solo queda dejarse llevar para que la Luz aflore a través de todos y de cada uno de mis poros, vaciándome hasta de lo que aún me queda de mí, porque, quiero y deseo que el Espíritu Santo manifieste al Hijo de Dios a través de mis actos. Esto será posible en la medida que yo sea capaz de conseguir la vacuidad total de mi ego. Está más que descartado el éxito, aunque mi predisposición sea total, si no consigo recabar la ayuda divina, serán vanos todos mis esfuerzos, pero, creo y confió que Dios está en mí y yo en Él y que siempre me protege y ayuda. ¿Por qué ahora no? Creo y confió en mi Dios.


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