Sigo siendo sombra
04-07-2014
Enséñame a ser como tú, estoy infectado
de vanidad, de querer aparentar, de
creerme autosuficiente, etc. Sin embargo, me falta humildad, sensibilidad y
delicadeza para tratar, saber ponerme a la altura de los demás, a saber amar y
perdonar, etc.
Es llegado el momento de limar asperezas
para saber encajar, es hora de dejar de comparar, nadie ni nada es diferente a
nadie o a nada, todos procedemos de la misma cantera, no mires tus propiedades
sino que has de valorar las de los demás, trata a tu prójimo con los mimos y
delicadezas como si fuese tu amada o amado.
Quisiera ser sembrador de tus dones
pero, no se labrar ni sembrar la tierra, desconozco la calidad y las
propiedades de tus semillas pero: Tú puedes susúrrame al oído la esencia de las
cosas, enséñame a ser como un niño puro y despierto, abierto al amor y a
descansar en tu regazo, a repartir sonrisas y alegrías, miradas limpias,
tiernos abrazos, a decir te quiero sin dobles sentidos, a ser puro y
transparente como agua cristalina donde al mirarla poder ver reflejado tu
rostro.
Quisiera ser como Tú, fuerte, callado,
abnegado, dar la vida por amor a los demás, ser siervo y no señor, servidor de
las causas perdidas, de los pobres y débiles, de hacer lo que es justo y de
cumplir lo que dice.
Cuando al mirarte quiero compararme
contigo, nada hay parecido, tu sigues siendo la más pura e intensa luz; sé que al
imitarte, puedo ser también de luz como tú pero, aunque yo sigo intentándolo,
sigo siendo sombra cuando me fijo en tu luz.
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