sábado, 11 de julio de 2015

CAPITULO 16 LAS COPAS DE IRA


Las copas de ira

APOCALIPSIS, CAPÍTULO 16

16:1 Oí una gran voz que decía desde el templo a los siete ángeles: Id y derramad sobre la tierra las siete copas de la ira de Dios.

Es el anuncio de las siete plagas o tragedias admitidas por dios para castigar a los hombres que están contra el Cordero (Cristo); las copas a modo simbólico del contenido del mal que el hombre se ha causado a sí mismo, es llegada la hora y se va a dar comienzo.

16:2 Fue el primero, y derramó su copa sobre la tierra, y vino una úlcera maligna y pestilente sobre los hombres que tenían la marca de la bestia, y que adoraban su imagen.

La primera copa contenía una epidemia de úlceras, malignas y pestilentes, posiblemente cáncer maligno causado por agentes bacteriológicos o producidas por radiaciones de tormentas solares, esto recaerá sobre todos aquellos que por su forma de vida, no estén inscrito en el libro de la vida.

16:3 El segundo ángel derramó su copa sobre el mar, y éste se convirtió en sangre como de muerto; y murió todo ser vivo que había en el mar.

La segunda mortandad, es posible que sea causada por el recalentamiento de los océanos, y al cesar el aire según el a.p. 17:17, el recalentamiento podría ser muy acelerado y será imposible la vida en el mar, muriendo todos los seres que habitan en el. Pero puede ser que si tomamos al mar como multitud de naciones, entonces estas muertes serian causada sobre las naciones por el mismo motivo, recalentamiento de la atmósfera, sembrando la muerte por todas partes.

16:4 El tercer ángel derramó su copa sobre los ríos, y sobre las fuentes de las aguas, y se convirtieron en sangre.

Al sobrevenir una gran sequía, se secarían los ríos y las fuentes y todo ser que habita esta agua morirían, pero esto supondría un gran padecimiento al escasear el agua para las poblaciones, poco agua y contaminada, cada cual imagine el problemón para la humanidad.

16:5 Y oí al ángel de las aguas, que decía: Justo eres tú, oh Señor, el que eres y que eras, el Santo, porque has juzgado estas cosas.

Otro ángel aclamaba la justicia de Dios sobre los hombres, esta justicia divina, hará recuperar su poder sobre todo mal, venga de donde venga.

16:6 Por cuanto derramaron la sangre de los santos y de los profetas, también tú les has dado a beber sangre; pues lo merecen.

La justicia de Dios está dirigida a aquellos que derramaron la sangre de los profetas y de los santos, ahora les toca a ellos recibir su parte de la sangre que derramaron.

16:7 También oí a otro, que desde el altar decía: Ciertamente, Señor Dios Todopoderoso, tus juicios son verdaderos y justos.

Desde el altar del cielo (algo simbólico, pues allí es el lugar donde se alaba al Creador), se oía decir: “….. tus juicios son justos y verdaderos”.

16:8 El cuarto ángel derramó su copa sobre el sol, al cual fue dado quemar a los hombres con fuego.

Y vino el cuarto ángel y derramó su copa sobre el sol, para que quemase al hombre con su fuego. A.p 6:12 y 8:12
Esto puede ser a causa de las conocidas tormentas solares, es posible una mayor actividad solar y producir gran cantidad de calor y de radiaciones, que, perjudicaran al ser humano especialmente.

16:9 Y los hombres se quemaron con el gran calor, y blasfemaron el nombre de Dios, que tiene poder sobre estas plagas, y no se arrepintieron para darle gloria.

A pesar de todos estos castigos, aun el hombre parece estar ciego y sordo, no se arrepienten ante estas catástrofes tan sumamente claras.

16:10 El quinto ángel derramó su copa sobre el trono de la bestia; y su reino se cubrió de tinieblas, y mordían de dolor sus lenguas,

el quinto ángel derramó su copa sobre el trono (las siete colinas sobre la que se asienta la gran ramera), es tal la ceguera de sus moradores, que mordían (callaban) por el dolor y confusión que ha sembrado sus palabras, engañando a sus adeptos.

16:11 y blasfemaron contra el Dios del cielo por sus dolores y por sus úlceras, y no se arrepintieron de sus obras.

A pesar de todos los castigos recibidos, seguían blasfemando sin arrepentirse de sus actos y de sus obras.

16:12 El sexto ángel derramó su copa sobre el gran río Éufrates; y el agua de éste se secó, para que estuviese preparado el camino a los reyes del oriente.

El sexto derramó su copa sobre el gran río Éufrates, y esta agua se secó, puede ser lo que está pasando en estos momentos en Irak, la paz se ha secado y se está preparando el terreno o camino para los reyes (poderes o naciones del oriente),

16:13 Y vi salir de la boca del dragón, y de la boca de la bestia, y de la boca del falso profeta, tres espíritus inmundos a manera de ranas;

Vio salir de la boca del dragón (Satanás o gran espíritu del mal) y de la boca de la bestia (Yahidistas), y de la del falso profeta (guerra santa del islám), los tres espíritus inmundos a manera de ranas (dando saltos y golpes con sus extremidades) amenazas, atentados y matanzas.

16:14 pues son espíritus de demonios, que hacen señales, y van a los reyes de la tierra en todo el mundo, para reunirlos a la batalla de aquel gran día del Dios Todopoderoso.

Las acciones de estos tres espíritus inmundos son llamadas o toques de atención que antecederá a la batalla del gran día de Todopoderoso.

16:15 He aquí, yo vengo como ladrón. Bienaventurado el que vela, y guarda sus ropas, para que no ande desnudo, y vean su vergüenza.

El Señor dice que vendrá cuando menos lo esperemos, más, dice: “velad y guardad su ropa (buenas acciones), para que no te coja desnudo y vean tus vergüenzas (tener entre tus manos buenas ofrendas que agraden al Señor)

16:16 Y los reunió en el lugar que en hebreo se llama Armagedón.

Armagedón (petróleo, mineral combustible diabólico por los intereses y crímenes que se han cometido y los que se cometen), guerras y ruinas para las naciones ricas y pobres, y por el gran daño que causa a las economías y a los pueblos.

16:17 El séptimo ángel derramó su copa por el aire; y salió una gran voz del templo del cielo, del trono, diciendo: Hecho está.

La séptima copa fue derramada por el aire, y una gran voz salió del Templo , del trono que decía : Hecho está. Y así con esta séptima copa, todo fue consumado.

16:18 Entonces hubo relámpagos y voces y truenos, y un gran temblor de tierra, un terremoto tan grande, cual no lo hubo jamás desde que los hombres han estado sobre la tierra.

Hubo relámpagos, truenos y voces (explosiones, y un grandísimo terremoto jamás conocido), sobre la tierra o naciones, quedando destruida o dividida.

16:19 Y la gran ciudad fue dividida en tres partes, y las ciudades de las naciones cayeron; y la gran Babilonia vino en memoria delante de Dios, para darle el cáliz del vino del ardor de su ira.

Y la gran ciudad fue dividida (por los tres espíritus malignos), y las naciones cayeron derrotadas. Y la gran Babilonia vino en memoria de Dios, para darle el cáliz de vino del ardor de la ira del Señor.

16:20 Y toda isla huyó, y los montes no fueron hallados.

Todo quedó destruido, incluso los montes sobre los que se asentaba la gran Babilonia, no fueron hallados.

16:21 Y cayó del cielo sobre los hombres un enorme plaga del granizo; porque su plaga fue sobremanera grande.

Plaga de granizos (pudiera ser bombas de racimos, o de neutrones o neutrinos).


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