INTRODUCCIÓN
al Cap. XVII :
Y la naturaleza física es “igual que una ramera
adornada con piedras preciosas para atraer a sus adoradores y que había
absorbido la sangre de los santos”, “esta bestia fue antes y ahora no es”. Esta
ramera ha perdido sus encantos ante los iniciados; sus siete reyes son los
siete sentidos: cinco caídos, manifestados; uno es (está en formación, el ojo
interno o sexto sentido), y el otro aún no es vencido: está en latencia. Sus
diez cuernos o poderes “tomaran potencia, tornarán nuevamente por una hora como
reyes con la bestia” y pelearán con el Cordero, el <flujo> Íntimo, pero
el Cordero los vencerá y las diez fuerzas serán conquistadas por el Íntimo, y
abandonarán a la Naturaleza Ramera.
Cap. XVII
Condenación
de la gran ramera
17:1 Vi entonces uno de los siete ángeles
que tenían las siete copas (del fuego
sagrado), y habló conmigo diciéndome:
Ven acá, y te mostraré la sentencia contra la grande ramera (la Naturaleza
Física), la cual está sentada sobre
muchas aguas (sobre el espacio del mundo de los deseos y del mundo psíquico
o la vida afectiva);
17:2 con la cual (la naturaleza física) han fornicado (prostituido) los
reyes de la tierra (los sentidos físicos), y los moradores de la tierra (los instintos creadores de las
sensaciones terrenales) se han
embriagado con el vino de su fornicación (de la tergiversación de la Ley
Natural y Divina).
17:3 Y me llevó el Espíritu al desierto (al lugar exento de los deseos, al mundo del Espíritu
de donde pude ver); y vi a una mujer
(el ánima en el cuerpo físico) sentada
sobre una bestia escarlata (o Naturaleza física inferior, cuyo color semeja
la sangre) llena de nombres de blasfemia
(de vicios e instintos de vileza), que
tenía siete cabezas y diez cuernos (que es el mismo dragón con los siete deseos
o vicios del psíquico dominante en el hombre. Los siete deseos cardinales que
se manifiestan a través de los Centros Energéticos o iglesias de Asia
<cuerpo físico>. Los diez cuernos se traducen en los cinco aires vitales
que son a veces negativos u otros positivos y de esta manera son 10 cuernos).
17:4 Y la mujer estaba vestida de púrpura. (La Naturaleza inferior está vestida de los tres
colores de la naturaleza pasional) y
escarlata, y adornada de oro de piedras preciosas y de perlas (de
pensamientos e ideas materializadas en el cuerpo, porque cada pensamiento
sostenido se manifiesta en el hombre), y
tenía en la mano un cáliz de oro lleno de abominaciones (de impuras
emanaciones o impulsos viciosos inherentes al organismo físico; esta virgen es
el alma bruta saturada de sensualidad. La copa es el símbolo de la repetición
del acto o el vicio hasta formar la naturaleza sensual) y de la inmundicia de su fornicación; lujo y desenfreno,
17:5 y en la frente un nombre escrito, un
misterio: BABILONIA LA GRANDE, LA MADRE DE LAS RAMERAS Y DE LA ABIMINACIONES
DE LA TIERRA (el cuerpo físico en su forma
externa es en verdad Babilonia, una ciudad grande, que encierra el Gran
Misterio, en su composición. Este templo o cuerpo físico, compuesto de átomos
<flujos>, células, tejidos y en conjunto de órganos, es al mismo tiempo
el Templo del Creador. Este cuerpo compuesto de dos naturalezas: una inferior
<humana> y otra superior <divina> es la maravilla de la Creación;
es al mismo tiempo la Virgen del Cielo vestida de Sol que concibe al
hombre-niño o al Cristo Triunfante, y es la mujer impúdica que concibe a todo
lo abominable. De esta manera resulta un misterio, divino a la par que
infernal).
17:6 Vi a la mujer (<espíritu de la>Naturaleza física) ebria de la sangre de los santos
(matando las enseñanzas, esfuerzos, prácticas, doctrinas de los buenos deseos),
y de la sangre de los mártires de Jesús
(y de la doctrina secreta o la Doctrina evangélica); y cuando la vi, quedé asombrado con gran asombro (porque, como
iniciado, me he visto desde arriba y me maravillé al contemplar que dentro de
mi, dentro de mi mente inferior y dentro de mi organismo, se encuentran los <flujos>
más sabios que he arrastrado conmigo durante mi encarnación, y que a pesar de
que todo el saber arcaico de todas las edades se halla dentro de mi naturaleza,
me dejaba conducir por mis instintos que se embriagaban con los placeres bajos
que obligaban a mi alma a una guerra continua durante toda mi encarnación).
17:7 Y el ángel me dijo: ¿Por qué te asombras?
Yo te diré el misterio de la mujer (del
espíritu de la Naturaleza del físico), y
de la bestia que la trae (de la mente carnal), la cual tiene las siete cabezas y diez cuernos. (que es el mismo
dragón con los siete deseos o vicios del psíquico dominante en el hombre. Las
siete cabezas que se manifiestan a través de los Centros Energéticos, cinco de
ellos emanan aires vitales que son a veces negativos u otros positivos y de
esta manera son 10 cuernos. Los cuernos son poderes que utiliza la bestia para
matar <negativo> o defenderse <positivo>).
17:8 La bestia (la Naturaleza física) que has visto, era, (es ilusión que viene y se va, transformándose
de un estado a otro) y no es (no tiene
existencia por si misma en el mundo del Espíritu); y está para subir del abismo (de lo inferior del instinto), e ir a la perdición (para perder a los
hombres y perderse a si misma a la vez); y
los moradores de la tierra (los hombres y <flujos> inferiores), aquellos cuyos nombres no están escritos
(los no iniciados) desde la fundación
del mundo (físico o cuerpo) en el
libro de la vida, se asombrarán viendo la bestia (lo físico) que era (se encarnó antes) y no es (no tiene existencia por si) y será (actualmente existe).
17:9 Esto, para la mente que tenga
sabiduría: Las siete cabezas son siete montes (son los siete deseos de los 7 centros energéticos <siete
iglesias> en sus fases negativas), sobre
los cuales se asienta la mujer (la bestia o Naturaleza física),
17:10 y son siete reyes (los siete sentidos), cinco de ellos han caídos (y en el cuerpo físico están
manifestados); uno es; (el sexto
sentido, que está en los albores de la manifestación en la glándula Pineal,
llamado el ojo interno del Profeta); y el
otro aún no es venido (es la Súper-conciencia o la Conciencia Divina, que
sabe sin pensar ni razonar); y cuando venga,
es necesario que dure breve tiempo (porque la iniciación interna se
extiende a través de los siete sentidos; cinco de ellos han caído ya bajo el
dominio del Iniciado o ha pasado por cinco, y está ahora pasando por el sexto;
pero cuando llega al séptimo, durará breve tiempo para alcanzar la liberación
final).
17:11 La bestia que era (la mente carnal que fue creada), y no es (eterna ni tiene existencia por
si misma), es también (sin embargo
la creación de los siete sentidos y forma con ellos) el octavo; y es de entre los siete (hijo, y es el yo inferior) y va a la perdición (porque el fantasma
del umbral para el neófito y el espectro astral para el desencarnado, no es más
que hijo de esta mente y ambos van a la desintegración).
17:12 Y los diez cuernos que has visto (los cinco vientos de vida; cada uno de ellos es cual
y tiene dos polaridades: Positiva y Negativa), son diez reyes (que actúan sobre el mundo físico), que aun no han recibido reino (sobre
los centros energéticos, porque ellos son, solamente, fuerzas de vida hasta el
momento); pero por una hora recibirán
autoridad como reyes juntamente con la bestia.
17:13 Estos tienen un mismo propósito (todos están por el momento unidos obrando en la vida
física), y entregarán su poder y su
autoridad a la bestia (aspirando <reflujos> malignos que obran hoy
bajo el estandarte del Enemigo Secreto para luchar contra el iniciado que
aspira a la liberación).
17:14 Pelearán contra el cordero (el <flujo> Íntimo, el Cristo en el hombre), y el Cordero (el Cristo) los vencerá (conquistándolos), porque el es Señor de señores; y el Rey de
los reyes (el Rey de los centros regentes del mundo físico); y los que están con él son llamados y
elegidos y fieles.
17:15 Me dijo también: Las aguas (pasiones o deseos) que has visto donde la ramera (la naturaleza) se sienta, son pueblos, y muchedumbre, naciones y lenguas (es toda
la humanidad durante su vasto ciclo de evolución material y psíquica con todos
los periodos y rondas).
17:16 Y los diez cuernos (fuerzas vitales) que viste en la bestia (la Naturaleza), éstos aborrecerán a la ramera (cuando serán conquistados por el
Cristo), y la dejarán desolada y desnuda
(de todo poder); y devorarán sus carnes
(absorberán sus energías), y la quemarán
con fuego (con todos sus desechos);
17:17 porque Dios ha puesto en sus corazones
el ejecutar lo que él quiso (y tienen
el impulso del Dios Íntimo): ponerse de
acuerdo (con las leyes superiores), y
dar su reino a la bestia (naturaleza), hasta
que se cumplan las palabras de Dios (y hasta que sean cumplidos los ciclos
de la Evolución).
17:18 Y la mujer que has visto es la grande
ciudad (el alma en el cuerpo físico) que reina (dominio, poder) sobre los reyes de la tierra (los
sentidos).
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