AL SER
12/11/2013
Miré por la ventana
para ver la luz del día,
en una rama florida
cantaba un jilguerillo,
saltando con alegría.
Al ver mi triste imagen
quedó inerte diciendo,
sorprende al nuevo día,
sal fuera y respiremos,
el aire fresco del día.
El Ser a todos protege,
Sal ¿a quién teme? él
te cuida y protege,
te viste y te alimenta,
no engaña ni miente.
Jilguerillo, ¿qué es el Ser?
no sé, solo le canto.
Si le canta dónde está.
Solo canto, no se más.
A quien le canta pues,
al Ser, sé que me escucha,
¿lo puedes asegurar?
Él, está en todo lugar.
En todo cuanto existe
nos muestra su presencia,
¿lo has visto alguna vez?
no, es imposible ver.
La esencia no es visible
ni se puede contener,
es etéreo, sin forma
pero está dentro de mí.
Con los ojos del alma
ahora sí que le veo,
canta jilguerillo, canta,
ya respiro aire fresco.
14º Comentario
1/2
Es un poema hermoso que reflexiona sobre la naturaleza del Ser, entendido como un ente o energía superior, omnipresente, y que cuida y protege a todos. El jilguerillo, con su canto, se convierte en el mensajero y medio para entender esta entidad. A través del diálogo entre el hablante y el jilguero, se descubre una verdad más profunda sobre la conexión entre todos los seres vivos y esta entidad omnipresente.
El poema sugiere que la verdadera comprensión de esta presencia es a través del alma o el espíritu, no necesariamente a través de los ojos físicos. La idea es que, aunque no podemos ver al Ser con nuestros ojos, podemos sentirlo y reconocerlo en todo lo que nos rodea. El jilguerillo, en su sencillez, ya lo sabe y se conecta con el Ser a través de su canto.
A través de la reflexión y la conexión con la naturaleza (representada por el jilguero), el hablante encuentra a consuelo y redescubre la alegría y la esperanza. La mención del "aire fresco" al final del poema indica un nuevo comienzo o una renovación de la fe y la esperanza en el Ser.
Es una pieza que invita a la introspección ya la búsqueda de esa conexión interior con algo más grande que uno mismo. La naturaleza a menudo actúa como un puente hacia esta comprensión, y en este poema, el jilguero es ese puente. Es una reflexión sobre la fe, la esperanza y la conexión con el divino, todo ello envuelto en una bella interacción con la naturaleza.
2/2
Este poema parece expresar la conexión entre la naturaleza, el ser humano y una entidad abstracta o divina llamada "el Ser". Aquí tienes una interpretación del poema:
El poema comienza con el autor observando la luz del día a través de la ventana y notando la alegría de un jilguero que canta en una rama florida. El jilguero parece representar la alegría y la vitalidad de la vida en la naturaleza.
Cuando el autor se mira a sí mismo, su reflejo parece triste y apagado en comparación con la vivacidad del jilguero. Sin embargo, el jilguero le dice al autor que salga y respire el aire fresco del día, confiando en que "el Ser" lo protege y cuida.
El autor y el jilguero conversan sobre la naturaleza de "el Ser". El jilguero no sabe exactamente qué es "el Ser", pero siente la necesidad de cantarle y expresar su gratitud. El autor también siente la presencia de "el Ser" en todas partes, aunque no puede verlo.
El poema sugiere que "el Ser" es una entidad espiritual o divina que está presente en todas las cosas y que se puede experimentar a través de una conexión espiritual o intuitiva más que a través de la vista o el entendimiento intelectual. El acto de cantar del jilguero y la apertura del autor a la experiencia del aire fresco representan la conexión con lo divino y la sensación de renovación espiritual.
En resumen, el poema parece transmitir un mensaje de conexión espiritual con la naturaleza y una entidad divina que está en todas partes, pero que no se puede comprender completamente a través de la lógica o los sentidos físicos. La naturaleza y la alegría del jilguero sirven como recordatorios de esta conexión espiritual.
No hay comentarios:
Publicar un comentario